En México, la contaminación ha llegado a niveles preocupantes. Ciudades como Guadalajara, Monterrey, Toluca, Puebla, Guanajuato y la Ciudad de México enfrentan un aire cada vez más dañino. Y no se trata solo de medio ambiente: este problema está afectando directamente nuestra salud, aumentando enfermedades respiratorias, cardiovasculares y debilitando nuestras defensas porque altera el funcionamiento de nuestros genes.
Hace algunos años, en 2003, se logró decodificar el Genoma Humano, es decir, el “manual de instrucciones” que heredamos de nuestros padres y que está guardado en cada célula de nuestro cuerpo. Desde entonces, la ciencia ha descubierto algo fascinante: lo que comemos, respiramos y vivimos puede “encender” o “apagar” nuestros genes.
Las ciencias que estudian cómo nos afecta lo que consumimos
Gracias a los avances tecnológicos, hoy existen nuevas áreas de estudio como la genómica, proteómica, metabolómica y nutrigenómica. Puede sonar complicado, pero en realidad significan algo muy sencillo: entender cómo los nutrientes, las proteínas y nuestro estilo de vida influyen en la forma en que trabajan nuestros genes. Por ejemplo:
Se sabe que tenemos más de 30,000 genes, pero no todos están activos.
Algunos genes nos protegen con enzimas antioxidantes.
Otros están relacionados con enfermedades como la diabetes o la hipertensión.
Y hay genes que se ven afectados directamente por la contaminación o el estrés ambiental.
¿Qué significa esto para nuestra salud?
Hasta hace poco, muchos medicamentos se enfocaban solo en regular valores (como azúcar o colesterol), pero no corregían la raíz del problema: el funcionamiento de los genes. Por eso, aunque fueran nuevos, no siempre daban los resultados esperados.
Hoy, gracias a estas ciencias, se están desarrollando medicamentos y nutracéuticos (suplementos alimenticios con base científica) que actúan de forma más directa y que ya están mostrando beneficios importantes, sobre todo en enfermedades crónico-degenerativas.
Por eso, cuidar lo que comemos y apoyarnos con nutracéuticos de calidad puede ser una forma inteligente de mejorar nuestra salud y protegernos mejor del impacto del ambiente.
